Vivir en una comunidad de propietarios implica compartir mucho más que zonas comunes. Instalaciones, cubiertas, garajes, ascensores o fachadas forman parte de un patrimonio común.
Una tubería que se rompe, una filtración desde la cubierta o un incendio en un cuarto de contadores pueden generar importantes daños materiales y conflictos entre vecinos si no se gestionan correctamente.
Por eso, contar con un Seguro de Comunidad adecuado es una de las mejores decisiones para proteger el edificio y evitar gastos imprevistos. Pero igual de importante es conocer cuáles son los siniestros más habituales y qué medidas pueden ayudar a prevenirlos.
1.Daños por agua: el siniestro más frecuente
Si hay un problema que se repite año tras año en las comunidades de propietarios, ese son los daños por agua.
Según los datos de UNESPA, dos de cada tres siniestros registrados en comunidades durante 2024 estuvieron relacionados con goteras, bajantes, tuberías o conducciones de agua. Además, este tipo de incidentes concentró más de la mitad del importe abonado por las aseguradoras en comunidades de propietarios.
Las causas más habituales son:
- Rotura de tuberías comunitarias.
- Fugas en bajantes.
- Filtraciones desde cubiertas o terrazas.
- Atascos en desagües.
Ejemplo práctico
Una bajante comunitaria se rompe y provoca filtraciones en varios pisos. Además de reparar la avería, será necesario indemnizar los daños ocasionados en las viviendas afectadas.
¿Cómo prevenirlo?
- Revisar periódicamente las instalaciones de fontanería.
- Limpiar canalones y bajantes.
- Actuar rápidamente ante pequeñas humedades o filtraciones.
2. Incendios: menos frecuentes, pero mucho más costosos
Aunque los incendios ocurren con menor frecuencia que otros siniestros, son los que generan un mayor impacto económico.
Pueden afectar no solo a las viviendas, sino también a garajes, cuartos eléctricos, salas de calderas, trasteros o zonas comunes. En 2024, los incendios fueron el segundo siniestro más costoso en comunidades de propietarios.
Las causas más habituales son:
- Fallos en instalaciones eléctricas.
- Sobrecargas.
- Descuidos con aparatos eléctricos.
- Incendios originados en una vivienda que se propagan al edificio.
Ejemplo práctico
Un incendio iniciado en un cuarto de contadores obliga a reparar la instalación eléctrica del edificio y parte del portal.
¿Cómo prevenirlo?
- Revisar las instalaciones eléctricas.
- Mantener los sistemas contra incendios.
- No almacenar materiales inflamables en zonas comunes.
- Comprobar periódicamente extintores y alumbrado de emergencia.
3. Fenómenos meteorológicos
Las tormentas intensas, el viento, el granizo o las lluvias torrenciales pueden provocar daños importantes en cubiertas, fachadas, antenas, ventanas o elementos comunes.
España ha experimentado en los últimos años un aumento de episodios meteorológicos severos, lo que hace especialmente recomendable revisar que el edificio cuenta con coberturas adecuadas para este tipo de riesgos.
Ejemplo práctico
Una fuerte racha de viento desprende parte de la cubierta del edificio y provoca daños en varios vehículos estacionados.
¿Cómo prevenirlo?
- Revisar cubiertas y tejados.
- Comprobar el estado de cornisas, antenas y elementos exteriores.
- Realizar un mantenimiento periódico del edificio.
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4. Daños eléctricos
Las subidas de tensión o los cortocircuitos pueden afectar a numerosos elementos comunitarios:
- Ascensores.
- Puertas automáticas.
- Alumbrado.
- Sistemas de videovigilancia.
- Equipos de bombeo.
En edificios cada vez más digitalizados, este tipo de averías adquiere una importancia creciente.
Ejemplo práctico
Una sobretensión deja fuera de servicio el ascensor y la puerta del garaje, obligando a sustituir varios componentes electrónicos.
¿Cómo prevenirlo?
- Revisar periódicamente la instalación eléctrica.
- Instalar sistemas de protección frente a sobretensiones.
- Sustituir instalaciones antiguas cuando sea necesario.
5. Rotura de cristales y elementos comunes
Portales acristalados, mamparas, claraboyas o ventanas comunitarias también sufren daños con cierta frecuencia.
Aunque suelen ser siniestros de menor gravedad, pueden generar costes importantes cuando afectan a grandes superficies acristaladas.
Ejemplo práctico
Una puerta automática de cristal del portal se rompe tras un golpe accidental y necesita ser sustituida.
¿Cómo prevenirlo?
- Revisar el funcionamiento de puertas automáticas.
- Sustituir elementos deteriorados.
- Realizar un mantenimiento periódico.
6. Actos vandálicos y robos
Los edificios también pueden sufrir robos o daños provocados por terceros.
Entre los casos más habituales destacan:
- Robo de cableado de cobre.
- Daños en portales.
- Desperfectos en garajes.
- Rotura de cámaras o sistemas de acceso.
Ejemplo práctico
Durante la noche desaparece parte del cableado eléctrico del edificio, dejando sin iluminación las zonas comunes.
¿Cómo prevenirlo?
- Mejorar la iluminación exterior.
- Instalar sistemas de control de accesos.
- Mantener operativos los sistemas de videovigilancia cuando existan.
7. Responsabilidad civil frente a terceros
No todos los siniestros afectan únicamente a la comunidad.
En ocasiones, el edificio puede causar daños a terceros.
Algunos ejemplos son:
- La caída de una teja sobre un vehículo.
- El desprendimiento de parte de una fachada.
- Una filtración procedente de un elemento común que afecta a un local comercial.
¿Qué cubre un Seguro de Comunidad?
Aunque las coberturas dependen de cada póliza, normalmente incluyen:
- Daños por agua.
- Incendio y explosión.
- Fenómenos atmosféricos.
- Rotura de cristales.
- Daños eléctricos.
- Robo y actos vandálicos.
- Responsabilidad civil.
- Defensa jurídica.
- Asistencia urgente para incidencias en el edificio.
Además, muchas pólizas permiten incorporar garantías adicionales adaptadas a las características de cada comunidad.
La prevención también forma parte de la protección
Un seguro es fundamental cuando ocurre un siniestro, pero la prevención sigue siendo la mejor herramienta para reducir riesgos.
Realizar inspecciones periódicas, mantener las instalaciones en buen estado y revisar regularmente la póliza de la comunidad ayuda a minimizar averías y evitar problemas mayores.
Si necesitas contactar con nosotros, puedes hacerlo a través de este formulario, por teléfono (900 370 550) o a través del mail polizaplus@nb21.es.